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Septiembre 26, 2011 > Diga que yo lo dije

¿Saben para que firman tanto convenio los parásitos estos? Para divertirse, salir en la foto y nomás

Por Juana María OlguínNo hay día en que no salten la bola de inútiles, firmando un convenio, para esto, para aquello, para lo otro ¡Zánganos! no saben qué hacer con el poder que les confirió su amigo el monarca estatal. Lástima de nuestro dinero despilfarrado en sus sueldos.

¿Saben que es un convenio? “Acuerdo entre dos o más grupos sociales o instituciones por el que ambas partes aceptan una serie de condiciones y derechos”. Ahora les hago la traducción a lo concreto, a lo cotidiano: Cuando veas a éstos mentecatos firmando un papelucho, al que ellos llaman pomposamente “convenio de colaboración”, entiende ya valió madre, ahora los grandísimos parásitos se echarán la bolita unos a otros, cuando les exijas cuentas. O sencillamente solo fue un pretexto más para salir en la foto y que diga la sociedad que hacen mucho, ajá, cuando la realidad es que no desquitan ni la décima parte del sueldazo que reciben.

Qué mundo tan sórdido el de la burocracia, cuántas historias de horror se cobijan allí, al igual que en las empresas claro y en todo sitio donde convergen seres humanos y por ende se dan las “relaciones humanas” pero volvamos a la inutilidad, al desprecio de las obligaciones constitucionales, que de esto se ha hecho un papalote.

Qué horror es ver cómo se manejan las instituciones como si fueran propiedad del titular y a veces extienden los tentáculos para clamar por poder en otras instancias, para cobijar a la novia, reclamar prebendas para la otra pareja sentimental.

Ah propósito uno de los más encarrerados y desvergonzados funcionario que va a ser candidato a la presidencia municipal, es muy famoso por su corazón, que dicen parece hotel, “por cada cuarto tiene un amor”, pues que esas mujeres hacen proselitismo a su favor. Yo le recomendaría que tuviera muchísimo cuidadito porque ¿a quién le denominará primera dama? Y si todas van a las colonias y se presentan como sus esposas…No es asunto Menos. Es decir, no se trata de que un día la nota principal de algún periódico o revista rosa  dé cuente de sus amoríos.

¡Nooo! El asunto es más delicado y tiene que ver con que todas éstas damas, -si el susodicho se alza con la victoria, Dios no lo permita -, pues naturalito  le van a exijan ser  presidentas del DIF municipal, allí es dónde empiezan los problemas ¿Por cuál se va a decidir? Y luego. Basta.

Ah que barbaridad  éste asunto de los dichosos convenios interinstitucionales, sirven para tres cosas: Para nada, para nada, para nada y una cuarta más, para nada. Cuando veas a unos rufianes, perdón, a unos funcionarios ¿No es lo mismo cobran por nada? Arrebatan todo lo que está mal puesto; hacen negocios ilícitos a  costillas de las dependencias que están obligados a cuidar. En fin, cuando a “esos”, los veas que firman un papel y dicen con voz engolada que sirven para tales o cuales cosas, tú ya sabes, solo pierden el tiempo ellos y se lo hacen perder a los demás.

El ejemplo más nefasto que  me tocó constatar y que hasta ahora se perpetúa son las más de 17 dependencias que existen solo en el gobierno federal para atender asuntos del sector primario: agricultura, ganadería, pesca. La realidad de éste país es que los campesinos primero se mueren de inanición antes que saber siquiera que tales entidades existen y la parte frustrante es que por esos nefastos e inútiles “elefantes blancos” la economía de éste pueblo depauperado se escurre por todos sus costados.

Convenio que se firma, se trata solo de una bola de zánganos que no sabe cómo hacer que parezca que trabajan, que hacen algo, cuando tristemente los imbéciles improvisados  ni siquiera se han molestado en leer a profundidad las sustancias, los preceptos legales, las obligaciones constitucionales que se derivan de ese organismo gubernamental que sangran con su sola presencia y que deterioran a cada acción que celebran, porque exudan ignorancia extrema.

Y vean nada más, así se manifiesta la ira que produce la ineptitud de algunas “tortugas” que en mala hora fueron subidas a un poste. Un joven que asistió al segundo informe del gobernador de San Luis Potosí, Fernando Toranzo Fernández, le aventó un zapato que fue a dar dos metros del atril donde el gobernador daba su mensaje. Ya algunos preguntan que si dónde va a ser el del mitómano número uno de éstos lares…para oír la danza de los millones y el mundo idílico en que vive… Ó ¿qué pensaban?...En fin, lo único esperanzador es que ya falta poquito.