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Octubre 24, 2011 > Diga que yo lo dije

Qué desde las empresas se pueden hacer cambios orientados hacia la ¿justicia social, equidad y paz?

Por Juana María OlguínEs muy alentador pensar que todavía tenemos tiempo para recuperar al país de la violencia y que esto se puede lograr si las empresas además de su propósito de hacer dinero  a la par buscan como   colaborar con la comunidad que los cobija ¿Es posible?

Después de todo lo desalentador y amargo que resulta ver cómo el nefasto gobierno de Sonora impulsa con todo la enemistad entre capitalinos y los hermanos de Obregón, cuando a diario encuentras gente que busca en los botes de basura para comer o hasta alimentar a sus hijos o los terribles hechos violentos de un asesinato, de balaceras, de la pro actividad de los leoninos funcionarios de la administración estatal que creen que pueden hacer lo que les venga en gana y nadie los castiga o somete a la decencia o a un mínimo de  ética, realmente fue alentador oír que sí hay esperanza y que una rendija para escapar de todo puede ser a través de las empresas, aquellas que se comprometan con la sociedad para mejorar su nivel de vida.

Se calcula que en los últimos 100 años se ha generado el 95 por ciento del conocimiento científico y tecnológico que existe en la actualidad, sí la humanidad ha conocido sucesos y hechos que le han evolucionado su condición de ser y hacer, pero igual paradójicamente es en éste momento en que hay 800 millones de personas que sufren hambre de éstos 200 millones son niños, es urgente empezar a hablar un mismo idioma y este tiene que ser el de la colaboración, el de la paz.

De éstos conceptos de la colaboración habló éste viernes el Dr. José Pablo Nuño de la Parra, Vice-rector de Posgrado, Investigación y Consultoría de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) al dar la conferencia “Sentido de vida y misión de servicio" en el marco del Segundo Simposio Internacional de Administración “desarrollando el potencial de las organizaciones”, del programa de Maestría en Administración de la Universidad de Sonora.

Y en medio de todo lo que implica hablar de las empresas y las circunstancias económicas, del acoso político y fiscal que se padece ¿verdad Alejandro López Caballero y demás calamidades? Sí fue realmente interesante saber que hay compañías que ahora mismo han reorientado sus perspectivas y propósitos y que impulsan ideas de colaboración hacia la comunidad en países como Colombia, Costa Rica y Guatemala  y que la experiencia que ha arrojado en la primera nación es que ha disminuido la violencia.

¿Dónde es que se puede contribuir socialmente por parte de las empresas? Nuño de la Parra responde que en todo desde la electricidad para una comunidad, en su logística (transporte público), en la productividad de los empleados, en identificar las características de vida de la comunidad, en el reciclaje de materiales, en la salud, educación, agua. Que en suma es respeto y dedicación que se tiene que dar al entorno y a la sociedad en general.
Que ya es hora de pasar del periodo de aprendizaje a la colaboración, en toda su expresión.

Conminó a los presentes a estar agradecidos con la vida por todas las cosas que ofrece y que no hay mejor forma de corresponder que a través de la actitud que se tenga con el prójimo y el trabajo que se realice como profesionistas para ayudar en el bienestar general de la sociedad.

Es urgente que los profesionistas a través de sus diversas áreas del conocimiento planteen estrategias que ayuden en una mejor redistribución de la riqueza, creando productos, materiales y servicios que beneficien a los menos favorecidos, urgió el académico.

Nuño de la Parra estudió la Maestría en Ingeniería Industrial en la Universidad de Arkansas y el Doctorado en Planeación Estratégica de Tecnología, en Oklahoma State University.  Recibió el reconocimiento “Duc In Altum” de la UPAEP por el liderazgo al haber sido seleccionado por Harvard y MIT para formar parte de su red de alianzas.

Es el académico nominado en el 2003 para ingresar oficialmente al “Industrial Engineering Academy”. Este reconocimiento se otorga por logros profesionales y humanos de egresados de la Universidad de Arkansas.

Obtuvo el "Premio internacional por contribuciones en el área de simulación” por la Sociedad Internacional de Simulación y Cómputo de USA; la placa de reconocimiento internacional por el Trabajo de Modernización en la Empresa Mexicana Kenworth, por el Instituto de Management Science de USA; por la Universidad de Arizona State, el Premio al Catedrático del año en Ingeniería Industrial; ha sido miembro del Sistema Nacional de Investigadores; Medalla Especial por el promedio más alto en la Escuela de Ingeniería por la Universidad de las Américas; en Oklahoma State University, miembro de Sociedades de honor Alpha Pi Mu, Tau Beta Phi, y Phi Kappa Phi.

Nuño de la Parra se declaró ferviente admirador de la Madre Teresa de Calcuta y de su servicio a favor de los más pobres del mundo y lo siguiente que dijo fue que las personas que tienen la inquietud de ayudar a otras deben empezar por respetar y querer a Dios, de lo contrario no podrán ayudarse a sí mismo y mucho menos a los demás.

Como conclusiones de su conferencia Nuño de la Parra dijo que: “Estamos en este proceso de aprendizaje juntos; debemos buscar promover la confianza, altos valores, el servicio y empezar a mejorar nosotros mismos.

La dejo así, es la empresa local, estatal, la nacional la esperanza en México y poder resarcir los daños que pésimas políticas públicas han provocado una profunda inequidad, condiciones de pobreza insuperables ¿Es así? ¿Hay en éstas organizaciones económicas el interés y el compromiso de empezar una nueva era de colaboración con la sociedad?...Lo bueno es que ya falta poquito.