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Sabado, 03 de Diciembre de 2022
Octubre 25, 2022 > Entretelones

Psicosis

Por Samuel Valenzuela
Nos vemos forzados a reconsiderar, al menos parcialmente, nuestro planteamiento de los Entretelones del domingo, en el que dimos mucha relevancia al estado de ánimo de la gente, psicosis, supusimos, ante hechos de violencia de alto impacto que se registran en Sonora.  

Nuestro comentario fue un derivado del llamado que hizo el gobernador Alfonso Durazo Montaño para evitar la psicosis y pánico luego que en Caborca, una persona fue asesinada al salir de la iglesia donde había contraído nupcias minutos antes.  

El sólo hecho de que fue un ataque directo y no aleatorio, motivó al mandatario estatal a recomendar mantener la calma. “No hay mayor motivo para un ánimo de psicosis, hay que tener los cuidados normales que se tienen en cualquier otra ciudad, las primeras líneas de investigación apuntan a qué fue un ataque en contra de la persona que perdió la vida”, apuntó.  

Horas después, la Fiscalía General de Justicia del Estado informaría que la principal línea de investigación es la que señala que el mortal atentado fue contra la persona equivocada, aunque ya eso es lo de menos porque permite determinar que de acuerdo a las reacciones, los sonorenses ya más o menos estamos curados de espantos, que se avanza en la normalización de la violencia y que la psicosis aludida no debe de considerarse como generalizada.  


Matan a uno y sigue la fiesta

Tan no hay psicosis, que luego de la tragedia frente a la iglesia de La Candelaria, las redes sociales y grupos de chat se inundaron con expresiones cínicas, de burla, de festín, xenofóbicas con las que se pretendió justificar o explicar motivos del cruel asesinato solo por motivos de su origen, aderezado con llanas estupideces que muestran el alto nivel de deshumanización que afecta a cada vez más amplios sectores sociales, que se agudizan entre borrachos y drogadictos que acceden a redes sociales.  

Está bien que el gobernador recomiende no entrar en estado psicótico o de miedo, pero lo cierto es que ya se impone el cinismo social ante lo aparentemente inevitable, que ve con naturalidad y como cosa normal toda esa diversidad de hechos de violencia que generan las bandas del crimen organizado y que se manifiestan en su vida cotidiana en sus barrios, colonias, carreteras, comunidades rurales y en general, en sus entornos cotidianos.  

En lo personal, reconocemos que nos afectó terror psicótico la vez que nos topamos con un convoy de sicarios, que armados hasta los dientes circulaban hacia Yécora por la carretera a Mulatos. Debimos agarrar callo porque no tuvimos tanto miedo cuando recientemente nos topamos con el vehículo de la CFE que aún con rescoldos del fuego que lo consumió, fue atacado por criminales que asesinaron a dos trabajadores de esa paraestatal.  

Así las cosas, la mejor medicina para no temer, ver con naturalidad y de forma normal los estallidos de violencia tan comunes en estos días, es atestiguarlos de cerca y seguido, para que al paso del tiempo poder evitar emociones al respecto, así como se endurecen médicos, trabajadores de la salud frente a las enfermedades y enfermos que tienen que tratar a diario.  


Nada de qué asustarnos

Ya ven lo que ocurrió en Ciudad Obregón horas después del asesinato en Caborca, cuando en céntrico sector fue ejecutada una persona en plena vía pública sin que afectara en lo más mínimo la guasanga de antros alrededor, en donde la pisteada siguió y para nada se observó alguna psicosis, cuando en condiciones otrora normales, los balazos y el mismo hecho hubiera desatado una estampida y fuerte psicosis, estado anímico que quizás solo quede reservado para  inexpertos estudiantes menores de edad, pero que se puede combatir con solo hacerlos partícipes de lo que ocurre a su alrededor y hacerlos entender que deberán de acostumbrarse.  

Y para ello resultan invaluables las narcoseries que inundan el espectro televisivo y que con fruición se da seguimiento en sus hogares, siendo parte importante del proceso formativo de estas nuevas generaciones de sonorenses y mexicanos encaminados a la normalización de la violencia y sus víctimas, siempre y cuando no sean cercanos a nuestros afectos.  

O sea, el gobernador Durazo Montaño no tiene nada de qué preocuparse, porque los psicóticos y miedosos por la escalada de violencia en Sonora son los más pocos y se impone el cinismo social, la deshumanización ante la tragedia ajena, actitudes ampliamente propagandizadas que nos permiten ver con toda normalidad la presencia de “generadores de violencia” como parte del paisaje urbano y de comunidades rurales y ver sus actos de igual forma “mientras se maten entre ellos” y estigmatizando a víctimas que no eran “de ellos” o sea colaterales.  

En fin, deberemos comprometernos a ser como esas y esos de alma endurecida para no condolernos de la tragedia que afecta a tantos hogares mexicanos y sonorenses y es más, acostumbrarnos a no solo a vivir con ese yugo, si no a pitorrearnos de esos avatares, de burlarnos de las víctimas, de justificar sus desgracias y sobre todo, solo recrear de forma contemplativa y con pretensiones informativas tales hechos y llegado el momento, ni siquiera darle la importancia noticiosa, o sea, no entrar en ánimo de psicosis, tal como lo recomienda el gobernador.  


Octavio Almada y el gobernador

Mientras tanto, a un año del arranque del proceso electoral que culminará con la elección del 2024, se pusieron de moda las encuestas por estos rumbos, en el marco de un tempranero perfilamiento acorde a la adelantada campaña de las corcholatas impulsada desde el Palacio Presidencial.  

La empresa Demoscopia Digital dio a conocer los resultados de una consulta sobre cómo andan las cosas con miras a la disputa por el Senado de la República, escaños que ahora ocupan el empresario proletarizado Arturo Bours, la tránsfuga Lily Téllez y la bisagra Sylvana Beltrones y la verdad es que los numeritos del levantamiento no muestran grandes novedades.  

En MORENA la disputa luce cerrada entre Lorenia Valles, Célida López y Jorge Taddei, aunque en esa medición aparece Octavio Almada, titular de Conapesca, en el quinto lugar, sin duda es el mejor posicionado en el ánimo de quien a fin de cuentas tomará esas decisiones o sea el presidente López Obrador, además de su evidente alianza tan beneficiosa del de Huatabampo con el gobernador Durazo.  

En el PRI, Ernesto Gándara Camou está en las alturas y no se advierte competitividad alguna de la ya citada Sylvana y Rogelio Díaz Brown, sin que tengamos idea si “El Borrego” insistirá en jugarle las contras a quien mangonea a esas siglas en Sonora, luego de sacarle a buscar la dirigencia estatal cuando tenía la mesa puesta, aunque él como abanderado al Senado, podría concitar la suma del PAN y el PRD tal como ocurrió en la contienda pasada a la gubernatura.  


Zaira y Pascual

Por rumbos del PAN, lidera de forma incuestionable Antonio Astiazarán Gutiérrez, seguido de Alejandra López Noriega y Javier Gándara Magaña, aunque a ojo de buen cubero podría prospectarse que como aspirante a la reelección en la presidencia municipal de Hermosillo, sería una carta segura para que la capital de Sonora permanezca en buenas manos.  

En el caso de Movimiento Ciudadano Ernesto de Lucas va como caballo de hacienda seguido por Charly León y Natalia Rivera, aunque como se sabe, tal decisión en dicho partido dependerá de cómo anden las apuestas que haga en su momento Dante Delgado, dueño de esas siglas.  

Lógico y natural que en el PT las preferencias favorezcan a Ramón Flores Robles, a quien le siguen las tránsfugas del PAN, Shirley Vázquez y Diana Karina Barreras, aunque tenemos la impresión de que nuestro casi paisano dejará pasar esa oportunidad porque la fórmula senatorial será en alianza con MORENA y como decíamos, la decisión se tomará en el palacio presidencial.  

Pero todavía falta mucho para esa rebatinga y por eso mejor vamos a entrarle a otra de efectos inmediatos o cuando menos para el corto plazo, como es el caso de la encuesta que se realizó entre poco más de tres mil 700 militantes del PRI de todo el estado, quienes en un 76 por ciento dijeron no estar de acuerdo con la dirigencia de Alejandro Moreno Cárdenas; el 79 por ciento contra la imposición de Rogelio Díaz Brown en la dirigencia estatal; el 73 por ciento ha decidido no participar con la actual dirigencia estatal, y el 89 por ciento está de acuerdo en que el PRI concerté alianzas con otros partidos para enfrentar a MORENA en la elección del 2024.  


Alianzas familiares

Lo anteriores numeritos fueron dados a conocer en la conferencia de prensa de Zaira Fernández y Pascual Soto, quienes hicieron la presentación formal del Movimiento de Priistas Inconformes, que distantes de la dirigencia que ostenta Díaz Brown, intensificarán su activismo en la sociedad para constituirse como una alternativa competitiva frente al entreguismo a MORENA del PRI de Alito y el Roger, insistieron.  

La cosa va en serio y olvídense que todo había concluido con el golpe de timón de Manlio Fabio Beltrones al retomar el absoluto control de esas siglas, luego de habérselas prestado o rentado a Ricardo Mazón Lizárraga, según observadores de la chismografía tricolor de esta región, cuando además, desde la sede estatal del mentado partido, todo luce como pasmado, contentándose en replicar información nacional ante la ausencia de actividades propias.  

Duro y a la cabeza la Zaira y el Pascual al cuestionar la sumisión de Moreno Cárdenas ante los caprichos y ordenanzas de López Obrador, manifestando su categórico rechazo a que el PRI sea convertido en satélite de MORENA, destino igual que tiene el PRI Sonora bajo la conducción de Díaz Brown. Pácatelas.