Sabado, 18 de Abril de 2026
Regional   -   Marzo 21, 2011

Insensible, el Congreso: Temo Galindo

el chiltepin
POR EL CHILTEPíN

    El diputado local panista David Cuauhtémoc Galindo Delgado pone el dedo en la llaga. Y aprieta, quizá pensando que así limpiará una herida que parece destinada a no sanar nunca. Denuncia: Al Congreso del Estado le hace falta sensibilidad. Si la tuviéramos, podríamos atender los reclamos de la gente.

    En su visión, el legislador nogalense ejemplifica: Ahorita la gente reclama seguridad y hay una iniciativa en que busca fortalecer esta delicada área, pero no ha salido, ahí está congelada. Mientras, la gente reclama seguridad. Por eso digo que en el Congreso hace falta sensibilidad.

    Entonces, según su opinión ¿son insensibles los diputados?

    En algunos casos. Y en el Congreso lo que sobran son diputados. En total somos 33 diputados, 21 de mayoría relativa, electos por la ciudadanía y 11 plurinominales. Estoy seguro que el Congreso podría caminar con menos legisladores o sin plurinominales.

    ¿O sea que el Congreso funciona bien con los 21 diputados de mayoría relativa?

    Exactamente. Yo espero promover  más adelante una iniciativa en ese sentido, que a nivel local se reduzca la cantidad de diputados.

    ¿Qué no existe una iniciativa al respecto?

    Existen iniciativas de reformas electorales y entre ellas viene esa, que busca reducir la cantidad de diputados. Ese tipo de propuestas hay que impulsarlas para cerrar la ventana a cambios de afiliación partidista para crear bancadas que sólo generan un gasto extra al Congreso del Estado.

    ¿Y cómo calificarías la relación de políticos con la prensa?

Hay muchos que llevan una relación de conveniencia con los medios de comunicación. Los que estamos en el servicio público podemos aprovechar esa relación para comunicar, pero nunca cerrar puertas, negar información. Lejos de cerrar una puerta hay que abrir canales de comunicación para informar a la ciudadanía y aclarar lo que pudiera estar confuso, pero sobre todo debemos estar dispuestos a aceptar críticas. Debe existir una alianza entre medios y gobierno.

    ¿Qué tan factible es formalizar esa alianza?

    Cualquiera la puede llevar a cabo. Yo lo he hecho.

    Pero en los hechos este gobierno de la alternancia parecería funcionar como las administraciones anteriores. ¿Qué no es posible generar un cambio?

    Yo conminaría hacer un esfuerzo para hacer ese cambio en esa relación con medios de comunicación. El Nuevo Sonora hay que construirlo también en materia de comunicación. Hay algunos medios que se sienten mejor atendidos que otros.

    En otro tema, como representante de una población fronteriza debe estar empapado de asuntos de migrantes. ¿Cómo anda Nogales en esa problemática?

    Es un problema que se arrastra desde hace mucho. En años anteriores se perdieron recursos federales porque nadie sabía cómo ejercerlos. Este año formamos un equipo técnico, una mesa de trabajo, para “ bajar” recursos federales. El tan prometido y trillado Centro de Atención a Migrantes necesita construirse. En el último año del gobierno de Eduardo Bours llegaron 10 millones de pesos, de los cuales 5 millones se destinarían a la construcción de ese centro. Pero resulta que no se sabe del paradero de esos 10 millones. Y otra vez a realizar trámites para detectarlos, porque se perdieron. Urge encontrarlos. Ahora hay una bolsa de entre 6 y 9  millones de pesos adicionales que hay que bajarlos.

    ¿Y cómo andan las aspiraciones políticas?

    Quien ande en esto no lo puede negar. Yo tengo aspiraciones y lo digo abiertamente.

    ¿Después de Semana Santa preparas tu campaña para buscar la candidatura a presidente municipal de Nogales?

    Quiero que mi trabajo sea la carta tarjeta de presentación. Espero ofrecer resultados en el Congreso para ir a otra posición, ya sea como candidato a la presidencia municipal de Nogales o a la de diputado federal. Espero que alguna de las dos circunstancias se presente en mi camino.

    ¿Te late más la chamba de alcalde?

    Mucha gente ha dicho que le gustaría verme en ese encargo. Yo te soy sincero, lo confieso: Nunca pasó por mi mente llegar a ser diputado local. Pensé en ser senador, alcalde  o inclusive gobernador, pero nunca diputado local… y se dio.

    ¿Cuál candidatura de las dos resultaría más complicada?

    Ambas son complicadas. La elección más complicada es la interna. La presidencia municipal tiene más intereses, depende de circunstancias. La de diputado federal tiene también muchos intereses. Hay que sopesar, hacer las cosas bien.

    ¿O sea que no puedes ser arquitecto de tu propio destino?

    Se puede construir, tejer alianzas, trabajar en conjunto y hacer equipo para seguir adelante. Y sí, efectivamente, soy arquitecto de profesión y a además estudié periodismo de opinión y mercadotecnia política.

    ¿Qué hace la diferencia entre un diputado panista y priista?

    Tenemos una manera distinta de atender las cosas, una forma diferente de  ejercer la política. Ellos están acostumbrados a la vieja usanza de utilizar las presiones, de mover sectores, tratar de negociar para llegar a algunos acuerdos que beneficien a ciertos intereses. Nosotros somos de acuerdos para beneficiar a la población. No nos debemos a un sector en específico o una central que nos haya postulado. Esa es una de las grandes diferencias.

    ¿Eres católico?

    Sí, pero no practicante al ciento por ciento. Estoy formado en la religión, respeto los principios del catolicismo, pero no soy de las personas que están siempre en misa. Ni tampoco soy de los políticos que hacen atrocidad y media en el nombre de Dios.

    Pero dicen que una plegaria ayuda en el terrenal mundo de la política, ¿o no lo consideras así?

    Siempre he pedido que Dios me dé humildad y me ilumine en las decisiones que tomo.

    ¿Cómo estás con Dios?

    Muy bien, hay muy buena relación.

    ¿Entonces le pedirás que te eche una manita llegado el momento?

    Nunca está de más. Tengo pruebas de fe. En situaciones de familia Él ha estado presente. Yo me encomiendo y cuando hay necesidad pido, asisto a la iglesia, pero no soy católico extremo.

    ¿Y de repente se te aparece el Diablo en su color original?

    Bueno, el diablo es rojo…