Agosto 23, 2010 / ElChiltepin > Regional

Quieren mejorar El Apache y la calidad de vida de sus familias

Hermosillo, Sonora Agosto 22 de 2010.- Siete familias fundan la colonia El Apache en esta ciudad hace 25 años.

“Yo amo mi casa, y amo mi colonia a pesar de todo, luchamos mucho, batallamos mucho cuando llegamos, aquí está mi vida, aquí está la historia de nosotros como familia y quisiera verla mejor”, aseveró María Abad de Duarte.

Ya suma casi 25 años viviendo en la colonia El Apache, pero con todos sus problemas añejos, doña María aseguró que ama este lugar y no lo cambiaría por ningún otro de la ciudad.

Con apenas siete familias y un entorno completamente despoblado, fue fundada hace 25 años, la colonia El Apache, al poniente de la ciudad.

Así lo platica Abad de Duarte, quien dice que aunque el terreno donde esta ubicado su hogar lo adquirieron en mayo del 85, fue hasta el seis de noviembre de 1986 cuando llegó a vivir a esta colonia, acompañada de su esposo Eduardo Duarte.

Una colonia, en la que en estos casi 25 años le ha pasado de todo, desde las penas que causan la delincuencia y la falta de servicios, hasta alegrías, principalmente por el nacimiento y desarrollo de sus cuatro hijos.

“De todo, polvaredas, deshidratadas, desesperación por los servicios”, dice entre gestos de añoranza y de satisfacción por lo logrado hasta hoy a pesar de las desavenencias.

Secundada por su esposo Eduardo, Abad dice que a diferencia de hace años, cuando todos los vecinos eran muy unidos y se cuidaban entre sí, ahora, por el crecimiento de la colonia y la conformación de nuevos núcleos, el vandalismo se ha adueñado de la colonia, sembrando el temor entre ellos.

Pero con todo y la falta de pavimentación, que le ha causado crisis asmáticas y un sin fin de problemas respiratorios a sus hijos, Abad dice sentirse feliz en su colonia.

Con el sueño cumplido de ver a sus hijos crecer y que tengan una carrera profesional, María Abad ahora sueña con tener una mejor colonia, con menos inseguridad, las calles pavimentadas, espacios recreativos y culturales para niños y jóvenes, y capacitación para madres solteras o jefes de familia sin trabajo.

“Que se abarque todo, aparte de salud y vigilancia, que se le dé herramientas a la gente para que pueda trabajar”, dice.

María Abad es una más de las miles de personas que habitan en El Apache, parecidas entre sí por albergar la esperanza de que un día alguien voltee a verlos y les ayude a resolver sus añejos problemas, esos que les merman su calidad de vida y no los dejan avanzar al desarrollo.