Agosto 17, 2013 / ElChiltepin > Local

¡La noche del cimarrón!

El entusiasmo de los más de 5 mil aficionados que acudieron a presenciar el debut de los Cimarrones de Sonora fue desbordante, tan así que la gente salió satisfecha con todo y que los locales empataron a un gol con los Dorados de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
 
Una hora antes del partido, las gradas del Estadio Sonora empezaban a recibir a la gente, que se veía ávida de presenciar el espectáculo del futbol profesional. 
 
A las 7 y media de la tarde la afluencia de público ya anticipaba que se superaría la expectativa de asistencia para este debut como locales en el Torneo Apertura 2013 de la Segunda División Premier. 
 
La llamada de un reportero que avisaba de una larga hilera de autos que trataban de llegar al estadio no hizo más que confirmar lo que ya se veía en la taquilla y en la fila para ingresar al inmueble. Las dos personas que recogían los boletos en la entrada, pronto se convirtieron en seis para poder desfogar la fila que se formó quince minutos antes de la 8 de la noche.
 
El partido inició a las 8 con quince minutos de la noche y a esa hora todavía la gente continuaba llegando al Estadio Sonora, algunos bañados en sudor por la distancia que tuvieron que recorrer del estacionamiento al lugar del juego, además de la humedad en el ambiente que dejó de atormentar a los aficionados a pocos minutos de iniciar el juego cuando empezó a soplar un agradable aire.
 
En las gradas y en los palcos la gente disfrutó del partido y del ambiente; gritó y apoyó a los Cimarrones así como abucheó a los visitantes y a su portero, que en cada despeje del balón tuvo que aguantar el grito de “pu…” que salía de cientos de gargantas. 
 
Todo lo que se pudo beber se acabó, agua, sodas y cervezas fueron consumidas en su totalidad por los aficionados que únicamente dejaron como testigos miles de vasos vacíos en todo el estadio. La comida también fue insuficiente, las quesadillas, los hot dogs y los duros del “Charalero” no aguantaron.
 
El sabor político no estuvo ausente: el ex alcalde Javier Gándara dejó la comodidad del palco y se paseó por las gradas donde saludó y lo saludaron, y hasta accedió a tomarse una foto con quienes se lo solicitaron. 
 
La tienda con la ropa oficial de los Cimarrones también recibió la visita de la gente y al final una buena cantidad de aficionados salió del local con la playera del equipo, algunos con ella puesta y otros la reservaron seguramente para el próximo duelo, que será el viernes 23 de agosto contra el Deportivo Tepic F.C.
 
En la cancha los equipos trataban de acomodarse y de encontrar las debilidades en el rival para buscar hacer daño; los Cimarrones tuvieron sus oportunidades, pero fueron los visitantes los primeros en encontrar el camino a la portería cuando René Loya aprovechó una desatención de la defensa local para adelantar a Dorados.
 
Cimarrones reaccionó con fuerza pero no encontró el camino al gol sino hasta el minuto 53 de tiempo corrido, cuando Alfredo Vázquez sacó un derechazo impresionante que se coló a media altura a pesar de la estirada del portero de los Dorados, quien fue la gran figura al desviar disparos que ya se cantaban como goles y atajar un penalti a seis minutos del final del partido.
 
El equipo local insistió pero ya no le alcanzó el tiempo y compartió puntos ante los visitantes, pero sus ganas por buscar el triunfo le ganaron el reconocimiento de una afición ávida de futbol, que el próximo viernes tendrá oportunidad de ver de nuevo en acción a los Cimarrones, ahora frente al Deportivo Tepic F.C.