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Domingo, 19 de Mayo de 2024
Música   -   Diciembre 8, 2010

John Lennon, vivo por siempre

el chiltepin
Ciudad de México a 08 de diciembre de 2010.- Hace 30 años, un loco le disparó cuatro tiros en la espalda a John Lennon cuando entraba al edificio de departamentos donde vivía, los Dakota, en la ciudad de Nueva York. Eran alrededor de las once de la noche de un día como hoy, allá por 1980.

Lennon había tenido un día muy ajetreado: en la mañana se cortó el pelo a lo teddy boy, o sea, de copete y patillas estilo años 50, para la sesión de fotos que tendría más tarde con Annie Leibovitz. Hizo una entrevista en donde se mostró muy entusiasta y en la tarde se fue a trabajar a un estudio de grabación para el álbum que tenía planeado sacar con Yoko Ono el siguiente año.

El tipo que le disparó, Mark David Chapman, idolatraba tanto a Lennon que tuvo que matarlo. Dicen que toda su vida fue una copia de su ídolo, y al final lo asesinó por venganza: según él, Lennon había traicionado los valores que antes defendía.

Todos los que amamos la música de The Beatles, o la música en general, odiamos a Chapman y lo que este representa: la muerte violenta del genio creador.

Lo extraño es que con este acto, reprochable en todos sentidos, hizo crecer la fama de John Winston Lennon a niveles míticos; como si morir de esa manera trágica fuera una más de las ideas geniales del autodenominado héroe de la clase obrera, para competir en fama con (¡oh blasfemia!) el mismísimo Jesucristo.

Vista en retrospectiva, la historia de John Lennon y por consiguiente la de The Beatles, se antoja una serie de movimientos muy bien calculados, cual si fueran hechos por maestros del ajedrez, en el tablero del showbisness. Pero esto no puede ser, pues esas tácticas nunca había sido probadas: lo genial de The Beatles es que antes de ellos muchas cosas nunca se habían hecho.

Al principio de esta música llamada rockanrol no existían grupos famosos, digamos que el concepto de grupo no se había formado aún; había solistas con músicos que los acompañaban: Bill Haley and his Comets, Gene Vincent and the Blue Caps, Buddy Holly and The Crickets. Ante la propuesta de varios empresarios a que The Beatles se llamaran mejor John Lennon and The Beatles, su brillante mánager, Brian Epstein, defendió el concepto de grupo. Aun con todo, John Lennon sobresalía ¿porqué? misterios de este mundo, en donde el carisma va mas allá de la presencia física y se transmite en grabaciones de audio, en fotografías, televisión, en cine y en la actualidad, en internet.

Todos estamos de acuerdo en que de The Beatles, Paul siempre fue el más guapo, Ringo el más chistoso, George el más interesante. Pero la gente se sentía más atraída por John, aun con su nariz ganchuda, su humor corrosivo hasta ser desagradable y que prefería ser considerado vulgar antes que interesante. Pero escribía unas canciones maravillosas.

Era un líder nato

Dicen que a Lennon no le gustaba su voz. Le salía esa voz nasal que ahora todos reconocemos. El, al principio de su carrera, creía que cantaba muy feo. En realidad, nos explica Philip Norman en la biografía que escribió sobre él, no era que cantara mal o feo, lo que pasaba era que nadie había cantado así antes que el.

Esto nos puede dar una pista para entender la figura de Lennon en la historia.

Recuerdo que cuando empezaba a ser fan de The Beatles allá por principios de los 80 cuando John ya había muerto (tenía yo 13 años), en alguna de las revistas de rock que compraba (Conecte, Rock Pop, Sonido) apareció el texto de un periodista beatlemaniaco ensalzando la figura de Lennon arriba de la de sus compañeros.

A estas alturas el ejercicio me parece ocioso, pues todos sabemos que The Beatles lograron lo que lograron gracias a la aportación de cada uno de sus integrantes. Pero aún cuando han pasado ya casi tres décadas que lo leí, recuerdo (más o menos) lo que aquellos párrafos decían:

John Lennon fue el primer Beatle: desde que se llamaban los Quarrymen fue reclutando a todos y cada uno de los músicos en su banda. Fue el primero que se casó, con Cynthia Powell, a la que dio su apellido. Fue el primer Beatle en procrear, a John Charles Julian Lennon. Fue el primero en actuar en una película: How I won the War. Fue el primer Beatle en publicar un libro: In His Own Write. Fue el primero de The Beatles en darle la calada al churro de mariguana que les pasó Bob Dylan y el primero junto con George en ponerse un viaje de LSD. Fue el primer Beatle (¡el primer músico de rock!) en darle más importancia a su mujer, Yoko Ono, que a su grupo; iniciando con esto uno de los clichés y lugares comunes en el rock, hasta el punto de que existe el termino yokonización de la banda, que como todo mundo sabe, es cuando la novia de un integrante comienza a hacer más cosas de las debidas (al menos así lo dice Carlos Velázquez en su cuento El Alien Agropecuario). John Lennon fue el primer Beatle que se quiso salir de The Beatles y que escribió canciones "solistas" con este propósito. Pero en una jugada magistral, Paul McCartney lo convenció de que no lo hiciera, para después él sacar su disco solista antes que nadie.

El primero de los Beatles en morir

No creo exagerar al decir que la beatlemania es una religión, profesada por chicos y grandes alrededor del mundo ¿alguien lo duda?

Mike Chapman resulta ser el odiado Judas, que en este caso no sólo traiciona, también asesina; Yoko Ono es María Magdalena, quien es repudiada por el mundo entero cual si ejerciera la profesión más antigua del mundo; Paul, George y Ringo son los apóstoles, y cada uno tiene su versión de la historia, cada uno tiene su evangelio; luego entonces John Lennon es el redentor que resucita, no al tercer día, sino cada vez que alguien pone una grabación de sus canciones, y se escucha por el altavoz, las bocinas o los audífonos, esa voz nasal que él, erróneamente, consideraba fea.

Resucitemos a John Lennon el día de su muerte.

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