,
Lunes, 24 de Febrero de 2020
Local   -   Noviembre 5, 2019

Aspirante a dirigir Morena encumbra ya a Durazo

el chiltepin
POR REDACCION

Adolfo Salazar Razo, aspirante a dirigir Morena en Sonora, ha puesto en primero el nombre de Alfonso Durazo como candidato para la gubernatura en 2021. Es la mejor opción, afirma tajante, como si en el camino no hubiera más aspirantes al cargo.

 

Lo hace en un momento de decisiones internas porque en su partido está avanzando el proceso para renovar la dirigencia y él quiere ser el dirigente. Y lo hace sabiendo que, al abrirse de capa y apoyar a Alfonso Durazo, podría enfrentar el rechazo de los consejeros que habrán de elegir al próximo dirigente estatal del partido… o quizá no.

 

Salazar se reúne con los integrantes del Colectivo de Reporteros Sonorenses, AC, para hablar de Morena, de sus aspiraciones para dirigir el comité estatal, de las elecciones de 2021 y del trabajo que ha realizado Andrés Manuel López Obrador como presidente de la República.

 

“Alfonso Durazo es la opción que nosotros vemos como más competitiva, que genera unidad al interior de nuestro partido y que genera consenso. Es el doctor Durazo la mejor opción para la gubernatura en Sonora”, dice.

 

Pero más tarde suaviza sus aseveraciones al ser cuestionado sobre la preferencia absoluta hacia el hoy secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, en el gabinete principal de López Obrador: “Eso no quiere decir que cualquier otro militante o cualquier otro activo de nuestro partido pueda levantar la mano, pero si el doctor Alfonso Durazo tiene la posibilidad de venir a contender por la gubernatura yo siento, en este momento, que todos cerraríamos filas en apoyar esa candidatura”.

 

Sus apreciaciones se basan, dice, en mediciones populares. Y se defiende anticipadamente: “Yo no estoy ocultando nada, estoy diciendo lo que estoy observando en Morena, en los liderazgos del partido. La militancia es la que votará por mí o no votará por mí para que sea consejero y serán los consejeros los que decidan si esta posición que estoy asumiendo le conviene o no le conviene al partido y votarán o no votarán por mí. Yo estoy observando en estos momentos que los liderazgos del partido coinciden en este punto”.

 

ESTRATEGIA DE SEGURIDAD ACERTADA

 

Y su apoyo a Alfonso Durazo va todavía más allá. Adolfo Salazar Razo asegura que la estrategia implementada por el de Bavispe en el gabinete de Seguridad está acertada, a pesar de que los resultados sean trágicos y sangrientos en el primer año de gobierno.

 

Es que antes de iniciar su trabajo para buscar la dirigencia de Morena en Sonora, él fungió como secretario técnico al lado de Alfonso Durazo en la Secretaría de Seguridad, en el gobierno federal.

 

“La estrategia está bien pensada y analizada y es muy responsable, porque cuando el gobierno se refiere a una estrategia de seguridad no es solamente una estrategia de fuego contra fuego, sino una estrategia que contempla las causas sociales que originan esta situación.

 

“La estrategia de balazos no dio resultados y tenemos que pasar a otra y yo tengo la certeza de que va a dar frutos. En el gobierno van a seguir trabajando en ello. Creo que la estrategia es correcta. Hay jóvenes que son víctimas y se incorporan al crimen organizado no porque quieran arriesgar el pellejo todo el día, pero si el gobierno puede ofrecerles otras alternativas que los saquen de ese camino estaría dando un golpe muy fuerte”, reflexiona.

 

La estrategia de seguridad del actual gobierno la conoce perfectamente y admite que con la participación de la Guardia Nacional y la operación de programas que ataquen las desigualdades en el país habrá resultados favorables en los siguientes cinco años.

 

“Es una estrategia que va a dar resultados porque la estrategia no consiste en combatir las consecuencias, sino las causas. La estrategia para combatir la corrupción, la opulencia en el gobierno, que se traduce en austeridad, que nos permita liberar fondos para atender el problema de la pobreza, los apoyos a los jóvenes, a discapacitados, a adultos mayores, toda una gama de programas sociales que van directamente a combatir la desigualdad, tienen que tener un resultado. No podemos ver el tema de inseguridad sin conocer las causas. El gobierno lo tiene claro. Ahora, tenemos como parte de la estrategia ese combate a la corrupción”, asegura.

 

NO NECESITO UN RESPALDO

 

El apoyo hacia Alfonso Durazo es evidente y, aún así, afirma que no necesita de alguien que lo respalde para llegar a la dirigencia estatal de Morena. También niega ser el candidato oficial.

 

“Aquí no hay candidato oficial porque eso sería no respetar nuestros procesos internos y en Morena son los militantes los que eligen a los consejeros y los consejeros quienes eligen a los dirigentes y cada uno tiene una trayectoria”, dice. “Yo no necesito tener que llegar con un respaldo que me imponga porque eso no enriquece los procesos democráticos de nuestro partido y necesitamos caminar en búsqueda de eso. Y creo que así lo están entendiendo desde la militancia. No hay un candidato oficial, ni yo ni otro. Creo que la próxima conformación del Consejo tendrá la capacidad suficiente para llegar a esa decisión de quién conduce a Morena, en función de las trayectorias de cada uno de los que aspiremos en su momento”.

 

Salazar asegura que quiere seguir fortaleciendo a Morena, como lo ha hecho desde antes de que siquiera obtuviera el reconocimiento como partido político, hace cinco años.

 

“Yo vengo a seguir construyendo un partido político fuerte que les permita a nuestros candidatos poder contender con un partido consolidado, con estructura, que nos permita obtener el triunfo en las elecciones”, dice.

 

En Morena empezó repartiendo el periódico Regeneración, organizando a los jóvenes en las elecciones, representando a los candidatos ante los órganos electorales, defendiendo sus triunfos. Por eso, dice, es conocido por la militancia y, también por eso, tiene cualidades para dirigir al partido en la entidad.

 

“Es importante rescatar las trayectorias de cada uno que levante las manos. En mi caso, el tiempo que yo he estado acá en los espacios en los que me he desempeñado han sido de servicio a la militancia, a los candidatos y a quienes han resultado electos. Eso me ha permitido estar en contacto con todos los candidatos locales, federales, en la integración de las planillas, de los expedientes, en la defensa electoral y jurídica.

 

“Creo que la gente valora este trabajo que he hecho por Morena, a mí no me van a decir cómo se debe trabajar en un comité ejecutivo, porque lo he vivido; ahora, sólo estoy aspirando a dirigir esta etapa y no soy un improvisado, no soy nuevo en esto. Tengo el compromiso y la lealtad a este proyecto y la experiencia que nosotros tengamos”, explica.

 

Él, como López Obrador, también cree en el amor como principal fortaleza de cambio.

 

“Morena es un partido de izquierda progresista, defiende las causas progresistas de la izquierda y tiene un compromiso profundo con las causas sociales, con conceptos que parecieran muy ajenos a la política, pero que son los que nos motivan, con una política que atiende las causas de la gente, que entiende el amor al prójimo, y yo lo creo y lo comparto. Si no fuera así, no tendría mucho sentido la participación en la política.

 

“Morena es un partido de izquierda que tiene como propósito acotar la brecha de desigualdad, de combatir la pobreza, la marginación, la falta de la oferta educativa de los mexicanos y muchos temas. Ser de izquierda para mí representa servir a toda la gente, pero con esa necesidad que tiene nuestro país de encontrar gobiernos responsables con los más desprotegidos”, dice.

 

Por lo pronto, abierto de capa, con un candidato a la gubernatura en la mira y con la intención de fortalecer a Morena de cara al 2021 con el apoyo de más de 12 mil militantes, Adolfo Salazar Razo debe esperar a que su partido atienda las determinaciones del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que han venido aplazando durante meses las renovaciones de las dirigencias estatales en el país. En el caso de Sonora, el proceso podría ocurrir en 2020.