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Martes, 01 de Diciembre de 2020
Septiembre 23, 2009 > Al Bat

“Ya salió el peine”

Por Jesús Alberto RubioHoy, los que intervinieron en la destrucción del viejo e histórico estadio “Abelardo L. Rodríguez, hecho lamentable ocurrido en 1970 en Guaymas.

No podía pasar más tiempo:

Ya salió el “peine” del por qué y quienes intervinieron en la demolición del estadio “Abelardo L. Rodríguez de Guaymas, lamentable hecho ocurrido entre marzo-abril de 1970.

Para empezar, los colegas Agustín Rodríguez y Asención “Tibo” Sánchez, presidente de la Asocrode, señalan que el alcalde de ese tiempo lo era Oscar Ruiz Almeida y el coordinador del Capfce, el arquitecto Gustavo F. Aguilar Beltrán.

“También, la constructora encargada de las obras, era propiedad del propio Ruiz Almeida, borrándose del mapa  un estadio para edificarse la secundaria “Abelardo L. Rodríguez”.

Pero, advierten de que para no destruir el parque histórico, había de por medio un terreno en donación para la construcción del plantel educativo.,.. lo que se ignoró completamente.


Como una “Maldición”

Al respecto, Marco Antonio Rodríguez Gómez, nos dice:

“Jesús Aberto: La última temporada de los Ostioneros en el demolido estadio “ALR” fue en 1969-70 y ese año se trasladaron al nuevo (1970) estadio.

La afición porteña no acepto la desaparición de ese estadio, incluso doña Dolores Pacheco, “Lola”, en un acto altruista y para apoyar la no demolición, donó un terreno ubicado en la calle 10 y avenida Serdán para que se realizara la construcción de esa  escuela.

Sin embargo, el proyecto continuó y se demolió en el año de 1970 provocando tristeza entre toda la afición beisbolera y como una “Maldición” para los Ostioneros, nunca volvieron a ser campeones… hasta este 2009 en Liga Norte de México”.


Insultante acción

Caray….No resuelta congruente que un alcalde, oriundo del terruño, haya aprobado y llevado a cabo esa insultante acción en contra de un recinto histórico como lo fue el “ALR”, identificado fielmente con la identidad e historia de Guaymas.

En el caso del arquitecto Aguilar, sin conocer precisamente esa historia, tradición-identificación-memoria del estadio, pues le resultó fácil continuar con el proyecto modernizador de un nuevo plantel escolar, sacrificando lo que fue una joya histórica del beisbol.

Bueno, al menos así lo considero porque conociendo a “Mi Arqui”, pues qué extraño fue que no haya valorado-tomado en cuenta el valor que para un pueblo, Guaymas, tenía el parque.

Carajo, a la primera de cambio, le preguntaré sobre ese capítulo; quizá tenga alguna otra importante versión al respecto.


Los vecinos de “La Cantera”

El Estadio “Abelardo L. Rodríguez se construyó sobre terrenos ganados al mar que llegaban hasta el barrio de “La Cantera” (se aprecia en la imagen).

Y porque lo vi, viví y sentí, retomo este texto siguiente:

“Aquel viejo estadio donde los vecinos de la “Cantera” vivían toda una fiesta y cada tarde cuando se cantaba el playball salían a sus patios y se sentaban cómodamente a  ver el juego detrás de la barda, que era insuficiente debido a la altura donde se encontraban las casas; los niños de aquel lugar que no podían pagar la entrada, correteaban las pelotas que salían ya sea de foul o de cuadrangular; algunos otros sólo las esperaban en sus patios ya que había casas muy pegadas ya al calor del ambiente se emocionaban y sacaban sus manoplas para atrapar parte de la historia.

Era toda una fiesta día tras día de béisbol, con la venta de globos y algodones de azúcar que eran la atracción para los pequeños de la época…”.


Llegó el alumbrado al estadio, pero…

Sergio Matus, desde Empalme, rescata y nos ofrece un texto del libro escrito por el inolvidable colega e historiador Francisco “Gallo” Rodríguez, donde aborda precisamente cuando llegó en 1965 por vez primera al “ALR” el alumbrado.

(O sea que sólo pasaron cinco años para que, con todo y las nuevas torres de alumbrado y trabajos de remodelación del parque, aun así lo tumbaron).

En el libro se detallan aspectos interesantes, como la formación de un patronato encabezado por Martín Rodelo para remodelar-modernizar el estadio, además del proyecto de construir una unidad deportiva, lo cual se haría realidad años más tarde. Pero, para más precisión, le adjunto ese texto del “Gallo” enviado por el joven colega Sergio Matus, ¿le parece?


beisrubio@gmail.com