Lunes, 11 de Mayo de 2026
Mayo 4, 2026 > El Chiltepin

Tsunami en Morena… y aquí nadie se moja

Por El Chiltepin

Dicen que cuando llega un tsunami, no hay forma de no enterarse. Arrasa, sacude, cambia el paisaje. Pero en México pasó algo raro este fin de semana: llegó uno… y en Morena hacen como que nomás fue brisa.

 

La licencia sin fuero del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto con la caída política del alcalde de Culiacán y otros ocho perfiles del mismo partido, no es cualquier cosa. No es grilla menor. Es una sacudida con sello internacional: acusaciones provenientes del gobierno de Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado.

 

Y ahí es donde el asunto se pone serio, muy serio.

 

Porque no estamos hablando de rumores de café. Estamos hablando de expedientes que, según versiones, tocan nombres que durante años han sido sinónimo del poder criminal en Sinaloa: Ismael “El Mayo” Zambada, los herederos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y toda la estructura que por décadas ha operado con precisión quirúrgica.

 

Allá, del otro lado, dicen tener “otros datos”. Y cuando los gringos dicen eso, no es para la mañanera… es para tribunales.

 

Aquí, en cambio, silencio.

 

Han pasado días desde la famosa licencia y el paradero político y en algunos casos físico de varios de los señalados, es una incógnita. ¿Están protegidos? ¿Están negociando? ¿O simplemente se están escondiendo mientras baja la marea?

 

Nadie lo dice. Nadie lo explica.

 

El miedo sí se ve

 

En corto, donde se mueven las fichas de verdad, el nerviosismo es evidente. Nadie quiere fotos. Nadie quiere videos. Nadie quiere cercanía con Rocha Moya ni con su círculo. La política, cuando huele a riesgo, se vuelve fría… y selectiva.

 

Porque si algo ha demostrado Estados Unidos, es que no lanza acusaciones de este calibre para quedarse a medias. Lo que viene puede escalar a detenciones, procesos de extradición o filtraciones que sacudan aún más el tablero. Es un juego de ajedrez para los jueces norteamericanos.

 

Esto ya dejó de ser tema político. Esto es corrupción estructural… con implicaciones penales.

El cálculo electoral: crudo pero real

Aquí viene la parte incómoda: electoralmente, el golpe podría no ser tan devastador como muchos suponen.

 

En un país donde los programas sociales sostienen una base electoral sólida, este tipo de escándalos suelen impactar entre uno a cinco puntos… si acaso. El voto duro no se mueve por acusaciones, se mueve por resultados tangibles.

 

Pero hay una línea roja: cuando falla el apoyo, cuando no llega el recurso, cuando el bolsillo aprieta… entonces sí hay factura política. Y esa, no perdona.

 

Sonora: refugio, silencio y cálculo

 

Mientras tanto, el efecto dominó ya se siente en el noroeste. Sinaloa se enfría… y Sonora empieza a calentarse.

 

Políticos, empresarios y operadores están migrando discretamente. Algunos llegan, otros se esconden, otros simplemente se reubican lejos del radar. El mapa se reconfigura en tiempo real.

 

En paralelo, el gobernador Alfonso Durazo encabezó la octava asamblea nacional extraordinaria de Morena. El discurso fue claro: unidad, lealtad, organización.

 

Más de mil 800 delegados, invitados especiales… y una sensación que no termina de cuajar. Como si el discurso fuera correcto, pero el momento incómodo.

 

El Congreso y la política local: pausa con cálculo

 

En lo local, el Congreso de Sonora cerró periodo ordinario. Vienen sesiones extraordinarias —probablemente desde el 8 de mayo (CEDH) pero lo sustancial ya entró en modo pausa táctica.

 

Mientras tanto….

 

El 2027, están caminando en el 2026 como candidatos, la autoridad electoral viendo para otro lado…

 

Los que gritan… y los que no crecen… Y mientras todo esto pasa, la fauna política hace lo suyo: hiperactividad, eventos, redes, presencia… ruido.

 

Pero subir en las encuestas no es cuestión de volumen, es de credibilidad. Y eso no se fabrica de la noche a la mañana.

 

Al contrario: cuando alguien se esfuerza demasiado en ser visto… normalmente es porque no está siendo escuchado.

 

La frase que retrata el momento

 

Cierro con palabras del propio Durazo, que más que consigna, suenan a advertencia interna:

 

“Frente a las presiones externas, mayor unidad; frente a las dudas, mejor organización; y frente a cualquier intento de división, mayor lealtad a la causa”.

 

La pregunta es inevitable:

 

¿Unidad por convicción… o por supervivencia?

 

Porque cuando el tsunami todavía no termina de pegar…

 

…lo peor no es la ola, los efectos de la ola, es la bronca.