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Lunes, 20 de Noviembre de 2017
Octubre 23, 2017 > Café Amargo

Son días terribles para la democracia

Por Javier Quintero

 

La destitución del fiscal especial de delitos electorales, Santiago Nieto, y todas las causas que la generaron son una terrible señal para la democracia mexicana.

 

Hasta este lunes ya tenemos las versiones de todas las partes. Por un lado, el protagonista de esta historia, Santiago Nieto, reveló que el ex director de Pemex, Emilio Lozoya, le pidió exonerarlo del caso de corrupción con la compañía brasileña Odebrecht. Emilio Lozoya, después, salió a negar esa versión de la misma manera que ha refutado todas las acusaciones que ha habido en su contra. En tanto, la PGR informó que el titular de la Fepade fue destituido porque transgredió las normas de ética al revelar esa información que debía mantenerse todavía en privado.

 

Hasta aquí las versiones de los principales implicados, que dan la dimensión de lo que está pasando en la Fiscalía y que, además, abren un gran hueco por el que se puede observar que hay algo más detrás de todo esto, pues no creemos que Santiago Nieto fue destituido sólo por revelar un dato de la investigación Lozoya-Odebrecht.

 

¿Qué es lo que observamos detrás de esto? Lo principal es que en México no se pueden investigar los delitos en una Fiscalía que depende directamente de la PGR porque ésta, a su vez, depende de las decisiones del presidente y del partido en el poder.

 

El escándalo de corrupción de Odebrecht y sus millonarios sobornos salpicaron la elección presidencial de 2012, con beneficios que para nosotros resultan directos hacia el entonces candidato Enrique Peña Nieto, aunque cinco años después no se han podido comprobar porque el fiscal que investigaba al principal involucrado fue destituido con un argumento válido, pero demasiado simplista.

 

También observamos el miedo que tiene el gobierno a que se construya la verdad y se aplique la justicia, aunque paradójicamente por la búsqueda de la verdad y la justicia es que se creó la Fepade y se buscó un perfil apto para encabezarla, como Santiago Nieto.

 

Muchos coincidimos en que la Fepade tiene puntos débiles y uno de ellos es su falta de autonomía. Aun así, la Fiscalía y su ahora ex titular ya llevaban avanzados varios expedientes contra ex gobernadores por desvío de recursos a campañas, entre ellos Javier Duarte, en Veracruz, y Roberto Borge, en Quintana Roo. Y aun así, sin autonomía, casi cerraba el expediente de Odebrecht, sus vínculos con Lozoya y el triunfo presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012.

 

La Fepade también investigaba a funcionarios de Estado de México, Ciudad de México, Morelos, Michoacán, Guanajuato, Guerrero y Puebla, por haber cometido supuestos delitos electorales al lucrar con la tragedia de los sismos de septiembre. ¿Y ahora qué va a pasar con esto?

 

Hay muchas interrogantes y muy pocas respuestas. Para hoy está citado Santiago Nieto a comparecer ante el Senado, así que es probable que hable mucho y sin protocolos, finalmente ya está fuera de la Fepade y no hay mucho que perder.

 

 

*El autor es un comunicador originario de Sonora, becario de la Fundación Prensa y Democracia. Estudió Escritura Creativa en la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido reportero, editor y director en periódicos, radios y medios digitales. Twitter: @quintero_javier