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Jueves, 19 de Octubre de 2017
Septiembre 28, 2017 > Café Amargo

Ahora van por las constructoras en la CDMX

Por Javier Quintero

 

Las cosas vuelven a tomar su curso normal en la Ciudad de México o al menos es lo que se intenta. El Metro y el Metrobús hoy reanudaron su cobro, luego de una semana gratuitos. Los parquímetros ya están activos de nuevo y la Ecobici ofrece desde hoy su horario normal y ya no las 24 horas que ofrecía por la emergencia del sismo. 

 

Y entre toda esta normalidad para reactivar la economía en la devastada Ciudad de México, empieza una nueva etapa: buscar a las constructoras de los edificios colapsados y de aquellos que están a punto de caer o ser demolidos por fallas irreversibles en sus estructuras. Es necesario que respondan a quienes perdieron su patrimonio.

 

Sin embargo, este jueves el diario El Universal publica una nota que señala al menos a tres compañías constructoras que han optado por darles la espalda a los condóminos. Menciona a Canada Building Group, Baita y Dijon. La primera dejó plantados a los vecinos, la segunda tiene una dirección que no existe y la última no quiso dar información ni a los vecinos ni a la prensa.

 

La Ciudad de México está en la etapa de buscar a los responsables de las más de 330 muertes ocurridas tras el sismo del 19 de septiembre. Son personas que fallecieron bajo los escombros de edificios relativamente nuevos y que no aguantaron el movimiento porque fueron construidos sin respetar las normas vigentes desde el sismo de 1985. Eso lo determinarán los peritos, por supuesto, aunque las evidencias están a la vista.

 

En el colegio “Enrique Rébsamen”, que colapsó y quitó la vida a 27 personas, entre ellas 19 niños, el reparto de culpas está entre la directora Mónica García y la delegada de Tlalpan, Claudia Sheinbaum. La directora violó las leyes de construcción al no avisar que usaría la cuarta planta del colegio para hacer un departamento, mientras que la delegada no constató que se hiciera la supervisión anual del edificio, necesaria para aprobar el Programa Interno de Protección Civil, es decir, hubo serias omisiones de parte de las dos, a pesar de que el colegio ya había sido clausurado en 2009 y 2013 porque incumplió con ese programa.

 

En algunos puntos de la ciudad todavía sigue la búsqueda de personas, como en el edificio colapsado de Álvaro Obregón 286, abarrotado por voluntarios, expertos, familiares y amigos de las víctimas. En otras partes está terminando la remoción de escombros, como en Puebla 282, donde murieron 12 personas.

 

Sin embargo, la ciudad ha empezado a retomar su ritmo. Ya abrieron los bares y restaurantes, la gente volvió a su trabajo y el caos vehicular ya es visible en las horas pico.

 

Ayer les decía que esto no era sólo la culpa del sismo de 7.1 grados, sino de una cadena de corrupción entre constructoras y gobierno y ambos tienen que responder a las familias de las víctimas y a quienes perdieron su patrimonio.

 

 

*El autor es un comunicador originario de Sonora, becario de la Fundación Prensa y Democracia. Estudió Escritura Creativa en la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido reportero, editor y director en periódicos, radios y medios digitales. Twitter: @quintero_javier