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Lunes, 20 de Noviembre de 2017
Octubre 23, 2017 > Rastrillando

La comunidad museal…

Por Mario Munguía

Dice el boletín: “Del 23 al 27 de octubre especialistas españoles se reunirán con diversos sectores de la sociedad para conjuntar un plan estratégico, indicó la Directora de IMPLAN,- ella se llama Carolina Espinosa Guerrero-, se reunirán con diversos sectores de la sociedad para enriquecer una propuesta que será presentada el próximo mes de diciembre, la cual iniciará por la calle No Reelección, con la rehabilitación de un edificio público propiedad del Ayuntamiento de Hermosillo. Será el martes 24 a las 19:00 horas en el estacionamiento del Colegio de Sonora”.

 

Quiero pensar que se refiere a lo que un día fue la Escuela “Nachita” de Amante, en la esquina de la calle Garmendia y No Reelección, que fue dada en comodato al “Choby” Ochoa y Sergio Galindo en el sexenio pasado, porque según ellos, harían un Centro Cultural. Actualmente está ocupada por un grupo de jóvenes –hombres y mujeres- que se dedican a”cuidar” carros en el sector.

 

El edificio, está deteriorado en un 80 por ciento, su fachada ha sido alterada, los techos prácticamente ya no existen y, cabe recordar que fue catalogado en 1981 como uno de los edificios históricos de Hermosillo.

 

Rescatarlo significa que el costo será muy grande, tanto en pesos como encontrar personal “especializado” para su recuperación. Hasta donde yo sé, el INAH no ha dicho nada, al igual que con el edificio del Mercado Municipal y, según la Ley (ellos, los del INAH, son muy rigurosos en aplicar la Ley) de Monumentos Históricos, es su responsabilidad y obligación.

 

Dice la Carolina: “La propuesta, es reactivar el centro comercial e histórico de la ciudad con más vivienda, negocios y con una mayor vida nocturna, porque la actividad se termina después de las 7:00 de la tarde, actualmente está vivo en el día y en la tarde no hay nada”.

 

El Gran taco – calle Obregón y Garmendia- era una cantina a donde solíamos ir la raza del barrio de los alrededores del cerro de la Campana y, varios comensales venidos de otros lugares “lejanos”, tenía una barra de madera muy bonita, desapareció, sus puertas abrían en medio día temprano, y cerraban también temprano, a eso de las 3, 4 u 5 de la mañana. Hoy, le han cambiado el nombre, y su clientela es más selecta, entran hasta mujeres, pero el edificio es el mismo al que le urge mantenimiento; a su lado se encuentra el Club Obregón que forma parte de la misma estructura del edificio y, donde las caguamas siempre están heladas, heladas y baratas.

 

Sobre la calle No Reelección, hasta la capilla del Carmen, existieron las casas más antiguas de la ciudad, pero muchas de ellas fueron “alteradas” por aquello de la modernidad y el progreso; afortunadamente, aún quedan pocos ejemplos de aquellas, pero los dueños no las pudieron conservar porque los del INAH obstruyeron su conservación. Hoy, abandonadas solo conservan su fachada.

 

Pero bueno, iremos a escuchar a “los especialistas” que vienen de la península Ibérica…una vez más.

 

Y sin salirnos del tema “conservatorio” –de conservar-, acudí a lo que consideran un museo, el de Culturas Populares y Urbanas; escuche a Zenón Tiburcio, al Tonatiuh y al Cipriano – así se llaman-. Todos ellos involucrados en el conocimiento profundo de lo que debe ser un museo.

 

Diría la nota periodística: “en el marco del 20 aniversario de Culturas Populares se llevó acabo la mesa redonda “Museos en Sonora, entre el patrimonio material y la cultura viva”, con los investigadores Tonatiuh Castro Silva, Zenón Tiburcio Robles y Cipriano Durazo Robles, bajo la moderación de Francisco Gastélum”. El moderador no fue él, fue ella.

 

Cipriano dijo que él organizo la Sociedad de Amigos del Museo y fue “el inventor” de la pieza del mes.  Conoció a Leo Sandoval pero no me conoció a mí que trabajaba en la Sala de Arqueología; dijo que los trabajadores del museo de la Universidad siempre se la llevan en luchas –problemas-internas y, qué él no puede intervenir porque no es su función.

 

Luego vino el Tonatiuh que sin perder su estilo sobrio de intelectual, leyó su historia desde que llego a Culturas populares. Nada nuevo.

 

Le siguió el Zenón Tiburcio, director del Museo del INAH que se localiza en la antigua penitenciariay se encuentra cerrado desde hace 15 años porque “se discute el guion museográfico” dijo, pero, la buena noticia es que ya han llegado a un acuerdo donde “somos los únicos –me imagino se refiere a nivel nacional- investigadores del INAH que hemos logrado esta propuesta”. Argumento que “es involucrar a la gente…lo proponemos como un espejo”. La verdad me perdí en la verborrea y no entendí la propuesta.

 

No vi al cronista de la ciudad, ni alguno de esos que “luchan” del museo UNISON, ni a nadie de la Sociedad Sonorense de Historia, ni del INAH –salvo Zenón Tiburcio-, ni de la escuela de Historia; vi muchos funcionarios del ISC y, los de Culturas Populares, los anfitriones.

 

Pero mejor a’í se las dejo…Para una mejor conservación, coma mucho ajo….¡¡¡SARAVAH!!!

 

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@mariomunguia8

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