26°C, Aeropuerto HMO, SO
Lunes, 20 de Noviembre de 2017
Agosto 31, 2017 > Rastrillando

El tiempo pasa…

Por Mario Munguía

Sabia virtud de conocer el tiempo; a tiempo amar y desatarse a tiempo; como dice el refrán; dar tiempo al tiempo… que de amor y dolor alivia el tiempo…

 

Así inicia el poema que escribió Renato Leduc; según contaba Fortino León Almada en una servilleta en la cantina la Bohemia, aquí en Hermosillo. Musicalizado por Rubén Fuentes e interpretado por José José y Marco Antonio Muñiz y otros pocos cantantes.

 

Dicen los científicos que un día tiene 24 horas, el año 367 días. Un año es el período orbital de la Tierra en su movimiento alrededor del Sol. Un año se divide en cuatro estaciones: otoño,  invierno, primavera y verano. Natura tiene sus tiempos y no se equivoca, así ha sucedido durante millones de años.

 

En esta búsqueda de lo desconocido, y el querer saber de dónde venimos, por qué suceden los fenómenos “sobrenaturales” -dirían los esnobistas y chamanes- como los eclipses, los científicos antropólogos tienen muchos años buscando el origen del hombre y, todo indica que África sería la cuna del hombre.

 

La investigación desarrollada por la Arizona StateUniversity  “arroja luz sobre el entorno del fósil del homínido hallado en 2013 por expertos de la ASU en el yacimiento Ledi-Geraru en la región de Afar, en Etiopía, que, con 2.8 millones de años de antigüedad, se convirtió en el más antiguo encontrado hasta ahora del género Homo, al que pertenece el hombre actual”.  2017-05-16| La Crónica de Hoy/revista Nature.

 

2.8 millones de años es mucho tiempo y, en los diferentes espacios donde pone un pie el homo, en las mayorías de las veces deja soledad y muerte. Claro, salvo contadas excepciones sus huellas han marcado el rumbo de la humanidad que día a día pierde su ser.

 

 

Leduc dijo también: “Aquel amor a quien amé a destiempo; martirizóme tanto y tanto tiempo; que no sentí jamás correr el tiempo; tan acremente como en ese tiempo”.

 

El tiempo corre, ahora decimos “muy rápido”, pero en realidad pasa igual desde siempre. Lo que pasa es que hoy perdemos el tiempo frente al celular que a gran  “velocidad” bombardea la mente de los que en los años setenta decíamos “naranja mecánica”.

 

Renato termina reconociendo que: Amar queriendo como en otro tiempo—ignoraba yo aún que el tiempo es oro- ay cuánto tiempo perdí —¡ay!— cuánto tiempo. Y hoy que de amores ya no tengo tiempo,amor de aquellos tiempos, cómo añorola dicha inicua de perder el tiempo…

 

Mientras esto sucede, hoy, en particular, los mejicanos dependemos de una constante promoción de seres que juegan a la política, a la democracia mientras millones pasan el tiempo buscando sobrevivir.

 

2018 será, seguramente, un periodo de tiempo donde un grupo de hombres y mujeres pelearan la continuidad de lo que hemos visto desde los últimos 100 años.

 

Han pasado dos años desde las últimas elecciones, pero parece que los que hoy gobiernan no se han dado cuenta que ya son gobierno y, que la gente, el ciudadano común quiere soluciones reales y no paliativos mediáticos que solo sirven para el ego de los mismos, los gobernantes.

 

Pero bueno, mientras se pierda el tiempo entre los pensantes analistas políticos discutiendo el pasado, el presente y futuro seguirá esperando la solución de este país que poco a poco pierde identidad y propiedad.

 

La tierra tiene tesoros que los políticos han vendido al mejor postor, los extranjeros, que lo mismo generan ecocidios en la sierra como en los mares; y no es de hoy, es desde que los peninsulares llegaron a invadir el “cuerno de la abundancia”.

 

La solución se basa en la imagen del funcionario, más que en la inteligencia, ética y honestidad con su diario actuar. Y el tiempo afuera, en la realidad, crece exponencialmente, a pesar de las “buenas” calificaciones que le dan las encuestas que ellos mismos mandan hacer y, obvio, al cliente lo que pida.

 

Cuanto tiempo ha pasado desde la tragedia de los Angelitos ABC, no es pregunta; del Rio Sonora; de los cientos de homicidios hoy llamados femenicidios; de la supuesta construcción de la carretera; de la deforestación de las sierras; de la de hospitales; de escuelas…la lista en espera de soluciones reales es larga.

 

No importa, dentro de los próximos meses, volveremos escuchar las promesas de siempre, veremos la foto con niños, viejos, discapacitados y con el que se atraviese.

 

El tiempo dicen, lo cura todo.

 

Pero mejor a’i se las dejo. Agarre monte porque me acorde de  Renato Leduc y Fortino León Almada y aquellas tertulias poéticas en la cantina la Bohemia; yo apenas empezaba mi carrera por la vida…¡¡¡SARAVAH!!!

 

mtesota@gmail.com

@mariomunguia8

www.vocesdeldesierto.com