18°C, Aeropuerto HMO, SO
Martes, 12 de Diciembre de 2017
Abril 29, 2015 > Rastrillando

Tic-tac-tic-tac…

Por Mario Munguía

Tic-tac-tic-tac dice la publicidad política del candidato a la gubernatura por el Partido del Trabajo, Jaime Moreno Berry. Nos acompañó este martes en la mesa del grupo de periodistas que pertenecen a CORSAS.

 

Normalmente los políticos evaden hablar de su pasado, de su familia, de su vida privada. Por lo general, nunca hacen referencia sobre sus hijos, menos, de su esposa. Esconden su vida privada a pesar que son entes públicos.

 

Es igual con las mujeres que hoy incursionan en la política ocupando puestos importantes. Por ejemplo Flor Ayala, actualmente diputada federal en receso porque anda en busca de repetir en la local. Ella está casada, tiene doce años en la vida pública pero nunca menciona a su esposo, en contadas ocasiones dice tener hijos, pero no especifica cuantos ni sexo. No tienen por qué andarlo “gritando”, pero ese detalle los hace ver fríos, calculadores, carentes de sentimientos. Es solo un ejemplo, existen muchas más.

 

Claudia Pavlovich repite constantemente que es mujer, madre de tres adolescentes y que su esposo se llama Sergio. Este asunto privado, le ha creado buenas simpatías ante los invitados a los eventos, esto la identifica con ese grupo otrora marginado, las mujeres madres de familia, que a decir de los datos duros, un gran porcentaje de madres solteras que asumen la responsabilidad de ser madre-padre de un hogar, a veces, carente de lo más básico para salir adelante. Pero aun así, la gran mayoría lo logran.

 

Los políticos son seres humanos (bueno, es un decir), tienen las mismas necesidades que cualquier familia, pero con la única diferencia que ellos, ellas, no se preocupan por el recibo de luz, agua, gas, súper, hijos en la escuela, se tapó el escusado, la regadera tira agua, etcétera; esas cosas comunes de un hogar normal. El poder económico les permite tener un administrador para esos mundanos asuntos.

 

Pero el asunto es que me desvié un poco, pero no; el punto es que, Jaime (así lo llamare, no es falta de respeto, al contrario), cierto, hablo de política, de su campaña, de la llamada telefónica que tuvo con el presidente municipal Alejandro López Caballero y que “alguien la filtró”; pero también hablo de su vida, del amor que tiene a sus hijos y a su esposa; y de sus inicios en la política.

 

Los compañeros periodistas que conforman CORSAS, son duros, cuestionan, buscan sacar al invitado el comentario comprometedor; y lo hicieron con Jaime; y Jaime contesto todo, directo, le puso nombre y apellido.

 

Pero también, desde el inicio, se le noto abierto, sincero. Aprovecho el momento para desahogarse, los compañeros fueron el receptor de su catarsis, la necesitaba; el cansancio físico, mental que cargan los candidatos, solo ellos lo saben, igual Claudia, Carlos y Javier. Nosotros solo conocemos la fachada.

 

A diferencia de sus oponentes, Jaime se atrevió abrir su corazón, cosa rara en un político. ¡Saravah!

 

Pero bueno; eso es bueno, ella y ellos también se cansan, sienten, lloran (en su soledad), cantan y ríen. Al final son como usted y yo, aunque algunos de ellas y ellos caminen en nubes de algodón.

 

Mejor cambio de tema. Por fin conoceremos al candidato a gobernador del Partido Humanista, la invitación dice que se llama Antonio Pérez Yescas y dará un pronunciamiento (¿qué ira a pronunciar?); será acompañado por el coordinador Estatal del partido en Sonora, un tal Gerardo Carmona Presciado (así está escrito en la invitación). Bueno, tenía entendido que era Héctor Castro, mejor conocido como “El Güero” Castro, quien fuera una vez candidato del PRD a la presidencia municipal de Hermosillo y según el conteo de votos, en aquella histórica ocasión, el PRD obtuvo algunos miles de votos que pusieron a temblar a sus contrincantes. Voy a ir por puritita curiosidad.

 

Entre encuestas, campañas negras, demandas y denuncias de aquí para allá y de allá para acá, memes y trolles; en el Congreso la diputada Perla Zuzuki, mejor conocida hoy como #ledyfabulosa, y acorde a su estilo irónico, burlón y pendenciero, subió a la tribuna donde deberían discutirse leyes que mejoren la vida de este Estado fallido, pero la señora arremetió contra los priistas como si fuera un acto de campaña u oficina del ministerio público. Le siguió la diputada Mireya quien hablo de honestidad y corrupción. Luego fue la Mónica, la esposa de Roberto Romero, la que continuo-con el mismo tono- como queriendo “remachar” el posicionamiento con punto de acuerdo. Las tres pertenecen al PAN, por si no lo habían notado. Es cuánto.

 

Pero mejor a’i se las dejo. Luego les cuento como es el tal Antonio…!!!SARAVAH!!!

 

Para cualquier aclaración, critica u madrazo, comunicarse a: mtesota@gmail.com o @mariomunguia8